El masaje para peregrinos se enfoca en la recuperación muscular rápida y profunda tras las largas etapas de caminata. Ofrece un alivio muscular inmediato, reduciendo la sobrecarga en piernas, gemelos, espalda y pies, activa la circulación y el retorno venoso, disminuye la inflamación de pies y tobillos, facilita el drenaje de toxinas acumuladas por el esfuerzo y aporta una relajación mental profunda tras el desafío físico.
Para garantizar tu seguridad tras el esfuerzo del Camino, no realizamos este masaje si presentas ampollas abiertas, úlceras o rozaduras sangrantes en la piel. Tampoco hacemos el masaje de peregrinos a personas con infecciones agudas o procesos febriles, trombosis venosa profunda o flebitis reciente, fracturas óseas o esguinces agudos sin diagnóstico médico previo, ni enfermedades infecciosas o inflamaciones cutáneas graves.
Puedes notar agujetas o sensibilidad muscular durante las 24-48 horas posteriores, una sensación de cansancio o sueño inmediato por la profunda relajación del sistema nervioso, así como un ligero enrojecimiento en las zonas tratadas debido al aumento natural del riego sanguíneo.